La conjura de los necios es una de esas obras en la que ningún editor creía. Fue una obra rechazada, olvidada en el tiempo, y que resurgió del olvido gracias al empeño de una madre, Thelma Toole, que creía en ella. Una madre que puso el nombre de su hijo, John Kennedy Toole, entre los 100 escritores más leídos, por ejemplo, entre los universitarios.

Gracias a Thelma Toole la conjura de los necios no sólo fue publicada sino que, además, recibió el Premio Pulitzer y el premio a la mejor novela de lengua extranjera en Francia en el mismo año, 1981.

Es el mejor homenaje que una madre haya podido hacer a un hijo.

THELMA TOOLE

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