Jean-Paul Didierlaurent nació en los Vosgos (La Bresse, 1962).

Tras aprobar las pertinentes oposiciones, este escritor francés pasó toda su vida laboral en el servicio de atención al cliente de una conocida compañía nacional de telecomunicaciones. Fascinado por la escritura, en 1997 empezó a escribir novelas cortas, más o menos una por año, historias que enviaba a todo tipo de certámenes y que terminaban premiadas.

Entre ellas:

  • 1997 : Le Jardin des étoiles y Procession (El jardín de las estrellas y Procesión)
  • 1999 : Miroir d’encre (Espejo de tinta)
  • 2000 : L’Autre y Marée noire (El otro y Marea negra)
  • 2004 : L’Envol (El Vuelo)
  • 2005 : Le liseur (El Lector)
  • 2007 : Puntilla
  • 2008 : Confession intime et Canicule (Confesión íntima y Canícula)
  • 2009 : Sanctuaire (Santuario)
  • 2010 : Brume (Bruma)
  • 2012 : Mosquito

Pero su gran debut fue en el género novelístico con El lector del tren de las 6.27, que gozó en 2014 de un éxito inesperado: publicada por una pequeña editorial francesa, se convirtió en un verdadero fenómeno de ventas en Francia y fue muy alabada por la crítica, además de ser vendida a 36 países. Para escribirla pidió una excedencia de un mes sin sueldo, y ya cumplidos sus 50 años se retiró a Vauvert, un pueblecito del sur de Francia y allí se consagró para escribirla.

A ésta le siguen: 

  • 2017 : Le reste de leur vie (El resto de sus vidas)
  • 2019 : Conversations avec mon nain de jardin (Conversaciones con mi enano de jardín)

Pese al gran éxito de crítica que está teniendo la recepción de El lector del tren de las 6.27, Jean-Paul Didierlaurent sigue trabajando en la compañía de teléfonos móviles, aunque admitió con su sentido del humor que «me siento como una Cenicienta masculina». ​

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